Una vez más… sí, una vez más ante mis ojos se levantan espejismos que creí tan olvidados… tan lejanos… tan innecesarios… pero ahí están, acechando... listos para volver a hacerme ilusionar… para volver a hacerme sentir: querido… necesitado… valioso… para hacerme bajar mis defensas y precipitarme al abismo en el momento menos esperado…
Diferentes formas pero mismo fondo… príncipes sin corona, actores de barro, elfos de piedra, soles negros… todos ellos con voz de sirena… voz que encanta pero que sólo produce dolor, tristeza, soledad, amargura… todos ellos con corazón de medusa listos para convertir en piedra la más pequeña emoción…
Una vez más… sí, una vez más vuelvo a entregar mi tiempo y espacio… mi sentir y mi nobleza… mi risa y mi llanto… una vez más me entrego a esos seres que no comparten conmigo más que el aire que respiran… que no creen ni confían más que en sus experiencias pasadas, que toman sus decisiones presentes observando el horizonte del futuro…
Una vez más… esos espejismos me nublan la vista… no me permiten observar sino sólo ver… no me permiten abandonar a esas criaturas tan encantadoras como insensibles… no me permiten darme cuenta que son sólo cascarón sin esencia… no me permiten…
Llego a un punto sin retorno donde ya no hay más… la incertidumbre no me permite avanzar… el aislamiento me pesa… me asfixia… si tan sólo pudiera observar por un instante para encontrar un oasis… unos brazos donde refugiarme y recobrar fuerza… pero no, al parecer mi destino es sobrevivir a molinos de viento… a gigantes… a ogros… al parecer mi destino es hacerme acompañar cada uno de mis días sólo por quimeras…
Rodrigo

