Así es, sólo serán unas palabras… pero cada una de las letras que las conforman lleva una parte de mi ser… de ese ser que vibra a tu lado… que siente y se emociona por ti… que te quiere a su lado…
Así es, te quiero a mi lado… lo sabes muy bien… lo has visto en mis ojos… lo has sentido al tomar tu mano… te quiero a mi lado… quiero estar a tu lado…
Así es, sólo serán unas palabras… pero quiero hacerlas realidad… las haremos realidad…
Rodrigo
Posdata… pensaré en ti a cada momento... te quiero¡!
Sí, a ti… al dueño de mis pensamientos y mis palabras… al dueño de mis emociones y mis suspiros… al dueño de mis risas y mis lágrimas… sí, a ti te escribo… te escribo con el sentimiento en la piel… con el corazón herido… con la mente en blanco… con la ilusión ahogada…
Te escribo sin saber bien a bien qué escribir… ni cómo escribir… pero con la certeza de lo que siento por ti… de lo que representas para mí… de lo mucho que me importas… con ese “te quiero” en mis ojos y en mis labios…
Te quiero es verdad… más de lo que creí… te quiero y me asusta… pues no quiero perderte… aunque parece inevitable, no quiero perderte… pero tú sabes bien que no depende de mí… ya no depende de mí…
Tú sabes bien que no existe para mí nadie más que tú… tú sabes bien que me muero por ti… tú sabes bien que tú y sólo tú logras cambiar mi estado de ánimo… tú sabes bien que yo quiero ser ese que esté junto a ti hasta el fin del mundo… pero tú sabes bien que sin ti, sin ti no hay nada…
A ti, sólo a ti te escribo que si sientes lo mismo… si quieres lo mismo… si anhelas lo mismo… ahora es el momento… estoy dispuesto… y tú lo estás¿?...
Una lágrima no es más que agua en su mayor parte, glucosa, proteínas, sodio y potasio… su función principal es lubricar la cornea… además una lágrima sirve como bactericida y libra a nuestros ojos de las impurezas que se acumulan durante el día… una lágrima, no es más que otro líquido corporal de los muchos que produce nuestro cuerpo pero…
Una lágrima significa mucho más que eso… una lágrima es un claro ejemplo del estado de ánimo que tenemos en el momento de secretarla… una lágrima nos muestra muchos de los sentimientos que un humano puede tener: alegría, rabia, tristeza, dolor… una lágrima nos recuerda que somos humanos, que sentimos, que vivimos, que amamos…
Quienes me conocen saben perfectamente que no soy alguien que se permite llorar muy a menudo… saben que soy alguien que expresa su sentir… que vive intensamente… que se entrega por completo… pero también saben que mis lágrimas sólo se hacen presente cuando la pena es demasiado grande… demasiado pesada… demasiado triste…
Desde hace varios meses no había llorado por alguien… llorado con ese sentimiento que sólo se puede tener por ese alguien especial… llorado por no poder hacerle comprender lo que representa en nuestra vida… en mi vida… sí, hoy lloré… lloré en unas escaleras, lloré en un sillón, lloré al caminar por la calle, lloré sentado en una banqueta… lloré en un taxi… aún lo hago acostado en mi cama mientras escribo… así es, lloré, lloré sin importarme nada ni nadie… tal y como he vivido… tal como soy… intenso y honesto… lloré sin importar el qué dirán… sin importar la burla ni la sorpresa… lloré porque necesitaba hacerlo… porque quería hacerlo… porque me motivaron a hacerlo…
Con mis lágrimas descubrí que no he sanado por completo… que sigo con esa herida abierta… que por más que quiero volver a sonreír no me es posible… que de nada me ha servido entregar lo que tengo a alguien cuando ese alguien no está dispuesto a hacer lo mismo… con mis lágrimas de hoy sólo descubrí que no eres para mí…
Así es, una vez más vuelvo a cometer el mismo error: “involucrarme con alguien que no debo”… no aprendo, no aprendo, no aprendo… sigo creyendo… confiando… entregando… cuando lo que debería hacer es darme cuenta que no existe nadie para mí, nadie que quiera comprometerse con alguien como yo…
De qué me sirve saber que a alguien le gusto, que piensa en mí, que quiere verme cuando son sólo palabras que no se transforman en realidad… de qué me sirve saber que a mi lado la pasa increíble si no está aquí a mi lado ahora… de qué me sirve querer a esa persona en mi vida si tiene su vida lejos de mí…
Por qué una vez más estoy escribiendo el mismo sentimiento pero con diferentes palabras… por qué no puedo conocer a alguien que sea verdadero y honesto… por qué siguen saliendo lágrimas de mis ojos al darme cuenta que estoy completamente solo…
Maldita sea¡!... maldita sea¡!... me ilusioné y no debí… no ahora, no aún… no aún… la pena está muy cerca y me grita que no valgo la pena como para esperar que alguien me quiera… pero no es verdad, lo único que deseo es entregar todo lo que puedo ofrecer a alguien que lo quiera… alguien que en verdad me valore y observe que detrás de mi apariencia existe un hombre capaz de entregarle su vida por completo…
No soy mucho, no tengo mucho, no aparento mucho… pero lo más valioso que tengo… lo más grande que un ser humano puede ofrecer en todo momento lo he entregado… he entregado mi tiempo sin limitaciones, sin condiciones, sin esperar nada a cambio… soy lo que soy… jamás he ocultado nada… porque antes que todo soy un hombre honesto y leal…
He llegado al punto de ya no saber qué hacer… he llegado al punto de ya no saber qué escribir… sólo escribiré que me costará trabajo volver a sonreír…
Rodrigo
Posdata… desearía tanto tener a alguien a mi lado para cantarle esa canción…