En definitiva una pregunta como esa no es nada fácil de responder… muy pocos, pero muy pocos pueden definir lo que son, quién son… otros tantos –como yo– tienen una idea de sí mismos pero incompleta… y la mayoría no sabe, no quiere, ni le importa saber quién es…
Recientemente me he preguntado una y otra vez: “quién soy¿?”… me lo he preguntado porque realmente muy poca gente me conoce... muy poca gente se ha tomado el tiempo de ir más allá de la apariencia, las palabras y de esos pequeños momentos en que por una u otra razón nos hemos cruzado en el camino… muy poca gente…
A bote pronto escribiré que soy una persona, aunque a veces no lo parezca; sobretodo en eso de estar dotado de inteligencia… sí, soy una persona, pero muy complicada… con demasiados claroscuros… con demasiadas rayas para un tigre… con un carácter impredecible como el clima… nada fácil para eso de confiar pero que le cree a todo el mundo… que le gusta socializar pero que se siente solo…
Sí, es verdad… soy inmaduro; aún me siento y actúo como niño en muchas situaciones de la vida… y tal como un niño vivo sin prisa, sin complicaciones, sin mirar más allá del presente… con la risa a flor de labios, con ese brillo en los ojos que los que me han visto en persona lo habrán notado… con ese abrazo fácil… con esa carcajada contagiosa… con ese: “qué es lo peor que puede pasar¿?” que me ha ayudado tanto… sí, soy inmaduro y me alegro de serlo… la vida es tan corta como para vivirla en serio…
Obviamente tengo que admitir que soy un hombre que ha vivido muchos años… al que aunque lo niegue sí le importa verse cada vez más viejo… y más feo (se carcajea)… pero que sabe que es el precio que se debe pagar por vivir la vida intensamente… un hombre al que le gustan las personas sin importar su género… al que le gusta el sentir y el pensar antes que la apariencia… un hombre que muy pocas cosas le sorprenden pero que puede pasar su tiempo contemplando el amanecer… un hombre que ha dejado de soñar para vivir la realidad…
Apasionado, intenso, tenaz, romántico, fiel… sí, sí, sí, sí, sí… lo soy; ese soy yo… así es mi día a día… aunque también tengo que confesar que tengo mi lado tranquilo, solitario, ermitaño… incluso podría escribir melancólico… sobre todo cuando alguien ha hecho diferencia en mi vida… sí, no ha sido fácil esa parte de mi historia… pero, pero, pero… sin esa parte no habría descubierto que soy capaz de amar, de comprometerme, de sentir por alguien, de dejar de pensar en uno para pensar en dos… no me habría enamorado…
Hace poco intenté modificar una conducta: soy un poco agresivo, pero no violento… me he dado cuenta que no puedo dejar de ser así… porque dejaría de ser yo… dejaría de ser un guerrero, un tipo que no se deja de nada ni de nadie… que en todo momento da la cara por las personas que quiere… que no soporta la injusticia, ni el abuso… que a lo único que le tiene miedo es al no valerse por sí mismo… que sin dudarlo se rompería la madre por ti que estás leyendo si te encuentras en peligro…
(sonríe) confesaré que tengo mi lado amargado, sí… a veces me da por estar contra mí y contra el mundo… llega a tal grado mi enfado que cualquier cosa por mínima que sea me irrita… y como buen capricornio lo hago saber… sin media tinta… sin eso que se llama: “políticamente correcto”… simplemente grito y maldigo… me gusta maldecir¡! me libera… sí, soy un majadero lo sé… pero pues, es parte de mi encanto (se carcajea)…
Afortunadamente mis momentos “felices” son mucho más frecuentes… pues se rumora que no conozco la pena… que el “qué dirán¿?” me pela los dientes¡!... que hago y digo lo que me dé la gana… que soy asiduo de las charlas con café… que mis ojos me traicionan… que si me gusta la gente se lo hago saber… que siempre tengo una palabra amable para todo el que la requiera… que a veces, muchas, soy coqueto (guiñe un ojito)… que bailo y canto sin música de por medio… que como mis abrazos ya no hay… en fin se rumora que soy un tipazo…
No quiero vender una idea o un concepto de mí… estoy muy lejos de querer hacer algo así… podrán o no creerlo… podrán o no estar de acuerdo… pero soy un hombre honesto… en todos los sentidos… que prefiere llamar las cosas por su nombre, al que no le asustan las experiencias de la vida… que no hace uso de la sinceridad totalmente pues sabe el poder destructivo que tiene… soy un hombre que es leal con aquellas personas que se han ganado mi aprecio aunque demuestren lo contrario… que escucha, que no juzga, que olvida, que perdona, que no le debe nada a nadie… que es dueño de su tiempo y espacio…
Comencé escribiendo que soy una persona… y sí, lo soy… tengo la sensibilidad, la inteligencia y la voluntad que se requiere para vivir… podré ser muchas más cosas y también tendré poco de otras… podré ser un patán o todo un caballero… pero lo que sí es que en todo momento lo que hay es lo que ves… soy lo que soy… sé quién soy…
Y tú, quién eres¿?...
Rodrigo

