Casi
2años después, tal y como ha sido desde que te conocí… una vez más… estuvimos
frente a frente, muy a nuestro estilo compartimos la tarde y parte de la noche,
una vez más… tu encanto de tritón me embrujó… una vez más…
Así
es, tenemos nuestro estilo para vernos, no lo puedes negar… sin planes, sin
prisas, sin explicaciones, sin necesidad de preguntar si podemos o no,
simplemente llegamos… sabiendo que pase lo que pase lo disfrutaremos… y así fue…
Confesaré
que camino a verte repasaba una y otra vez lo que te diría, qué debía contar y
qué no, cómo reaccionar… después de tanto tiempo la ansiedad me ganaba, ya sé
que no debería pues habíamos charlado antes pero tú sabes lo que hay entre
nosotros, lo que hay en mí…
Esperar
tu llegada se comenzaba a convertir en algo incómodo, los nervios me
traicionaban pero afortunadamente una pequeña de 3años me hizo olvidar por un
instante mis temores con su berrinche (sonríe); sí, temores… casi 2años habían pasado
desde la vez más reciente que me viste y obvio estoy más viejo, más feo y sí,
más gordo (se carcajea)…
Caminar
de un lado a otro, eso hacía hasta que te vislumbré entre las columnas… tu
silueta tan de niño, tu caminar tan despreocupado, tu sonreír… observar que no
has cambiado, observar tus hermosos ojos, tus labios, escuchar tu voz al
contarme la razón de tu tardanza (se emociona)… saludarte de mano y abrazarte
pasó en 20segundos pero para mí representó casi 2años de sentimientos y
emociones guardadas… quizá no lo sepas pero necesitaba ese abrazo, lo necesitaba…
ahora ya lo sabes…
Caminar,
reír, intercambiar miradas… escuchar de tu vida, saber que estás bien, que todo
va bien, me alegró tanto que no fui capaz de contar nada sobre mí, increíble ya
sé¡!... me quedé sin habla, pero por dentro todo mi ser gritaba: “me hace mucho
bien que estés aquí, junto a mí¡!”…
Una
vez más hicimos sin hacer, para muchos sería perder el tiempo pero para
nosotros el tiempo se detiene, el tiempo no existe, el tiempo es nuestro y lo
compartimos en cosas tan sencillas como una paleta de hielo sentados en una
banca de un parque; así somos, así es nuestra historia… compleja y sencilla a
un mismo tiempo, pero nuestra…
La
tarde pasaba, caía la noche… temas fueron y vinieron, divagamos… reímos,
espantamos moscos, compartimos silencios… caminamos uno junto al otro, la
despedida se acercaba, la evitamos lo más que pudimos… bien sabes que sólo
necesitabas decirlo y me habría quedado pero ese abrazo y el saber que te vería
en menos de 18horas me tranquilizó…
Nos
volvimos a encontrar, sí… una vez más, como todas esas veces… te encontré tal y
como la primera vez, con un nuevo rumbo; tranquilo, entusiasta, optimista… te
encontré como imaginé que te encontraría: simplemente encantador…
Te
encontré, aunque nunca te me habías perdido…
Rodrigo