sábado, 26 de diciembre de 2015

Un año más…

Así es, estoy a punto de culminar otro año de vida, de ésta vida que hasta hoy me ha parecido increíble… de ésta vida que me ha llenado de muchas más alegrías que tristezas… de sonrisas, de abrazos, de cariño, de personas maravillosas y de experiencias que me han hecho el hombre que soy…

Sí, termina el 2mil15, mi 2mil15… y termina de una manera plena; estoy rodeado de la gente que me quiere y quiero, estoy sano, tengo la confianza y la fe de que el 2mil16 será un mejor año, un año para crecer y mejorar en los aspectos que me hace falta… creo en mí y en lo que voy a lograr…

2mil15 estuvo lleno de buena vibra, mucha energía positiva… llegar a ésta fecha con mi familia unida y completa es lo mejor que puedo tener, le doy gracias al Universo por eso pues hubo 2momentos a lo largo del año un poco duros pero afortunadamente los logramos superar y hoy podemos reír y continuar como lo que somos, una gran familia; también durante el año tuve la oportunidad de conocer personas que hace mucho forman parte de mi vida pero que el Universo quiso ponerlas en diferentes lugares del mundo, el haberlas conocido me hizo darme cuenta que hay gente que me quiere y me valora, que ahí están para mí aunque no estén cerca y por eso les estoy agradecido, muchas gracias por estar conmigo…

Claro, no todo fue alegría, también tuve momentos tristes… principalmente fueron decepciones, así es… otra vez, pero bueno… creo que sin esas experiencias no podría aprender y crecer, no me daría cuenta de lo que puedo llegar a sentir y a expresar, de que estoy vivo y que puedo ofrecer algo más que un simple espejismo, aún así doy gracias por haber vivido esos momentos…

No puedo dejar de mencionar un regalo que el Universo me envió… un pequeño ser que llegó una tarde para no irse, que me llena de cariño y me hace más humano, que me acompaña y que está ahí para recordarme con su: “miau” que alguien me espera al llegar a casa; me hace feliz su compañía…

Culmina otro año, pero comienza uno nuevo, uno lleno de salud, de sorpresas y alegrías, uno lleno de confianza y voluntad, de fortaleza y de prosperidad… estoy listo para mi 2mil16, listo para vivirlo intensamente y plenamente, vamos, vamos… vamos, qué comience¡!

Acompáñame…


Rodrigo

domingo, 8 de noviembre de 2015

Tu visita...

Desde que me comentaste la primera vez que vendrías una mezcla de nervio y emoción se apoderó de mí, ya sé… es algo difícil de creer pero así fue… por qué¿?, pues… existen muchos motivos pero uno de los principales es que iba a ser la primera vez que te vería fuera de la pantalla de la laptop, y eso… bueno, es algo que aunque deseaba me hacía sudar y me hacía recordar mis años de secundaria, esos en que te tiembla todo cuando hablas con quien te gusta o cuando le tomas su mano…

En fin, desde el momento en que supe que vendrías me propuse hacer de tu visita algo realmente agradable, me puse a investigar, me informé, aprendí muchas cosas (sonríe)… hice itinerarios y mapas (vuelve a sonreír); tenía todo a punto pero… sí, tengo que escribirlo… cuando supe que no vendrías me desilusioné… mucho…

Al cabo de unos días volví a mi cotidianeidad, intenté no pensar en lo que hubiera pasado y simplemente me dije: “algún día será”; volvimos a charlar como tantas otras veces, compartimos vivencias, secretos, me lleve uno que otro de tus regaños, discrepamos en muchos temas como nos gusta hacerlo, y una que otra vez salía lo de que vendrías, ahora sí… pero debo confesar que aunque te creía en mi interior esa posibilidad no la sentía real…

La noche que te escuché decir: “llegaré el viernes” me quedé sorprendido, no lo podía creer… no sabía qué decir ni cómo reaccionar, sólo pude expresar que me daba gusto pero mi mente ya estaba haciendo miles de preguntas, buscando actividades, lugares, etc… me agarraste desprevenido¡! (se carcajea)… no te imaginas lo mal que me sentí cuando comenzamos a tener contratiempos en la logística… lo lamento, de verdad…

Los días antes de tu llegada fueron de locos, ahora te puedo escribir que tenía algunos compromisos para esas fechas pero… venías, así que cancelé todo y me preparé para recibirte de la mejor manera, bien sabes lo mucho que te quiero y lo importante que eres para mí, así que como te escribí esa noche: “sí, tengo planes… contigo”… y así fue, lo notaste…

El viernes llegó, venías en camino ya y yo… seguía sin poder creer que en unas horas por fin te vería, cuando llegó tu mensaje diciendo que ya estabas acá me quedé así de: “no inventes”, al llegar por ti, al verte sonreír… al abrazarte por fin, toda esa adrenalina, nervio, agitación, pena que sentí porque llegué tarde a recogerte se esfumó… fue algo muy raro lo que sentí, sólo voy a escribir que fue muy lindo abrazarte… contemplarte… por cierto, algo de lo mucho que me gustó de ti es tu forma de caminar, tan elegante… lo demás, no lo escribiré…

Esos días que pasamos juntos, todas esas horas… lugares que visitamos, actividades que hicimos… esas primeras veces, esos más de 10kilometros recorridos… sonrisas, miradas, silencios… el tomar tu mano… cantar… todo eso, hasta lo más mínimo, ha sido lo mejor que mi 2mil15 ha traído… quizá no lo creas, quizá piensas que exagero pero… eres de las mejores personas que tengo en mi vida, de las muy pocas en las que confío…

Tantos recuerdos llegan ahora a mi mente, momentos tan significativos que no podría escribir sobre uno en especial, sólo sé que mientras se acercaba el momento de la despedida más complicado se me hacía decir algo, me cuesta reconocerlo ahora pero no quería que el domingo llegara, te quería decir tantas cosas pero todo fue tan rápido, hubo oportunidades lo sé pero… cuando me di cuenta ya había pasado el abrazo de “hasta pronto”, ya estabas cruzando la puerta… ya estabas por partir… cuando se te cayeron las donas estuve a punto de correr a levantarlas, sin importarme si me detenían los de seguridad… pero, sólo me quedé ahí esperando tu partida… recordando… recordando lo feliz que me sentí, lo bien que me hizo tu visita… muchas gracias por venir…


Rodrigo

martes, 16 de junio de 2015

Una historia…

Para ser una que valga la pena contar,
Debe tener principio,
Y final…
La nuestra,
Tuvo principio una mañana de marzo…
De hace varios años ya,
Tantos que casi juntan un lustro,
Pero…
Al paso de esos años,
El final se ha vuelto confuso,
Tanto que hoy nuestra historia no puedo contar…
No por no querer,
No por negar haberla vivido…
Sino porque aún…
Su final no ha sido escrito…


Rodrigo

domingo, 14 de junio de 2015

5años, 1noche…

Así es, ese tiempo pasó desde que te conocí hasta esa noche… esa noche que no creí que llegaría pero llegó y que ahora forma parte de uno de los mejores momentos que he tenido… sí, uno de los mejores…

Verte, ahí, esperando mi llegada… saludarte, caminar a tu lado… escuchar de tu día en el trabajo, de mi retraso, de si llovería… de que querías bailar hasta el amanecer me alegró mi noche después de una tarde poco triste y me propuse hacer que tu noche fuera tan buena como la querías… ojalá lo haya logrado…

Llegar, esperar que te cambiaras… observarte mientras lo hacías, tu cuerpo, tus gestos… abrazarte y compartir el silencio… sentirte cerca, aún más cerca… bajar, caminar bajo la lluvia… disculparme por olvidar el paraguas… correr (sonríe)… todo eso fue tan casual, como si fuera cotidiano entre nosotros, como si no fuera la primera vez…

Cenar, charlar de esto y de lo otro… reír, compartir ese pepino que sabía extremadamente raro… estar ahí sólo tú y yo, sin importar el mundo, sin importar motivos o situaciones… como sabes no soy de ese tipo de comida pero, eras tú… por cierto, gracias por la cena, muchas…

Bailar, me gusta bailar… contigo, esa noche lo hicimos como muchas otras noches pero ahora sólo éramos tú y yo… y aprovechamos el tiempo, una tras otra… lo mejor fue que antes de irnos aproveché una ida al baño para pedir esas canciones y no te pudiste negar, era nuestra noche… nos robamos la pista… (le brillan los ojitos)

Regresar, cansados pero contentos… sabiendo que había sido una gran noche; compartir la cama, pensamientos… abrazarte, tomar tu mano… sabes¿?, casi no dormí, primero por la alegría de que estuvieras ahí, segundo porque quería cuidar tu sueño, que no pasaras frío… y tercero, porque no quería roncar (se carcajea)

Despertar, juntos… apresurados, sabiendo que ya era el momento de separarnos pero con la intención de volverlo a repetir… sabiendo que nuestro camino no es el mismo pero que a veces se acerca tanto que pueden suceder noches como esa… 1noche, 5años… gracias



Rodrigo