Hace poco más de un par de horas terminó el primer día de un año más de mi vida… sí, esa vida que ha sido una buena vida… a la que no le cambiaría ni el más doloroso de sus momentos… porque la vida es corta, es única y hay que disfrutarla tal como se presenta… sin parpadear, sin arrepentirse, sin remordimientos porque no perdona…
Mi 2mil11 fue un año de reaprendizaje… de recordar y reafirmar muchos de los conceptos que me han acompañado durante la vida… de creer más no confiar… de sonreír sin importar la duración de la sonrisa… un año intenso, emocional y muy… social…
Realmente fue un buen año… con muchas cosas positivas… con muchas más alegrías que tristezas… con muchas más sonrisas y buenos momentos que amarguras… conocí a personas extraordinarias que hicieron pequeños momentos grandiosos… muchas de ellas siguen a mi lado, por lo que les estoy profundamente agradecido y otras tantas se han ido diluyendo poco a poco, hasta desaparecer, pero cada una tendrá siempre una sonrisa y un buen recuerdo de mi parte…
Momentos que marcarán el año, muchos… algunos increíbles, tanto que al recordar no puedo dejar de sonreír (le brillan sus ojitos)… momentos que van desde tener una charla increíble en un Subway una tarde lluviosa de domingo, recibir un par de besos fugaces de alguien encantador una madrugada a bordo de un taxi, salvar un “hot cake” de caer al suelo y caminar por 20minutos con la mano cubierta de cajeta, pasar 3horas abrazando a una personita muy linda e importante sentado en una banca del Parque México charlando sobre “gekos” y perros, escuchar muy temprano el día de ayer a 3mil kilómetros de distancia unas mañanitas venezolanas cantadas con el corazón hasta recibir un SMS de felicitación de la persona menos pensada pero que hizo diferencia en mi día… tantos momentos que no podría mencionar, todos inolvidables… pero sin duda el mejor momento de mi 2mil11 es y será ese abrazo a mi hermano en la cena de Navidad, pues gracias al Universo lo pude volver a hacer por un año más…
Obviamente no todo fue grato… en el año tuve una de las más grandes desilusiones de mi vida… contrario a mi ser, creí en alguien… creí porque volvió a mi vida con la promesa de jamás irse… con esa mirada y sonrisa que me cautivó desde que lo conocí… con ese encanto tan apendejante… sí, el peor momento de mi 2mil11 fue el llorar por un pendejo que no vale ni su nombre… lo comprendí ese lunes por la noche al abrazar un árbol… esa noche que me devolvió mi anillo…
He comenzado un nuevo año, con la energía y la voluntad renovadas… con esa intensidad que me caracteriza… vamos por todo¡!... acompáñame a vivirlo¡!...
Rodrigo


1 comentario:
Un muy buen post.. y unas profundas palabras que demuestran la gran y chida persona que eres.. espero seguir ocupando ese pequeño granitoo... que forma parte de todo tu universoo.. un gran abrazoo!! :)Jorge Ram
Publicar un comentario