Pregunta
complicada, nada fácil de responder… mucho menos cuando hay tanto por escribir;
tantas emociones y tantos sentimientos acumulados…
Sería
mejor dejar las cosas así… sin explicación, pero… pero no es mi estilo; no soy
así… para bien o para mal en todo momento he dado la cara… y ahora, ahora no
será la excepción…
Pero,
cómo explicar la distancia aún con el sentimiento tan presente¿?... cómo
explicar el frío cuando lo único que se siente es calor¿?... cómo explicarle
que es parte fundamental de mi todo y que por eso no puedo ofrecerle nada¿?...
cómo¿?...
Meses
negros me han acompañado… frustraciones, tristezas, decepciones… una que otra
lágrima también… cómo explicar mi alejamiento cuando sólo pensaba en él¿?... el
recuerdo de su sonrisa me mantuvo a flote muchas noches, me mantuvo vivo… pero…
Una
de esas noches la vida me recordó que lo más valioso que un ser humano tiene es
su tiempo; sí, que el tiempo de nuestra vida pasa y que no se puede
desperdiciar… que las horas, los días, los meses, los años no se detienen… que la
vida es para evolucionar, para sonreír, para disfrutar, para aprender, para
seguir adelante sin voltear un instante… sin estancarse…
Es
crudo lo sé, pero real… nada ni nadie vale tanto como para esperar… nada ni nadie
vale tanto como para sacrificar parte de nuestra vida por una esperanza vaga…
aquí y ahora; es lo único que cuenta… y aunque duela tengo que escribir que el
futuro es incierto, el futuro es una ilusión… y de ilusiones nadie vive…
Por
mucho que sienta por él, por mucho que desee estar a su lado… por mucho que… quiera
hacerlo feliz… no puedo ni debo causarle mal; no puedo permitir que deje de
vivir… de sentir… de sonreír… de creer…
Cómo
comenzar¿?... aún no lo sé, quizá escribiendo: “vive amor, vive intensamente…
vive un día a la vez, vive con la seguridad de que en mi vida hiciste
diferencia”…


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