sábado, 26 de diciembre de 2020

Un año más...

 Estoy a punto de comenzar un año más de mi vida, una vida que ha sido extraordinaria en muchos aspectos… me he sentido afortunado realmente, aunque he vivido momentos muy tristes creo que hoy puedo decir que mi vida ha sido bastante buena… podría mejorar, lo sé… pero debo trabajar en ello…

El año que concluye ha sido sumamente raro, complicado por las circunstancias, lleno de incertidumbre, a veces temor… con tristeza sí, porque un miembro de la familia evolucionó a raíz de ese mal que aqueja al mundo entero… fue una pena realmente, crecimos juntos y su recuerdo estará presente…

El encierro fue parte de mi día a día, agradezco al Universo no haber tenido que salir más que para lo necesario, que tuve los recursos suficientes… que logré llegar a éste día, con salud… que mi familia llegó con salud…

Durante éste año me di cuenta que sí quiero compartir mi vida con alguien, que aunque por muchos años me decía que en soledad estaba bien… la verdad es que había enterrado esa sensación desde hace más de 10años… y sí, existieron personas maravillosas con las que compartí muchos momentos, con las que entregué lo mejor de mí… pero por alguna circunstancia no dimos ese pequeño paso… quizá ellos, quizá yo… no estábamos preparados para… hoy, puedo escribir que lo estoy…

Estoy por comenzar un nuevo año, lo comienzo con varias cosas en mente, proyectos, preocupaciones, alegrías y tristezas… pero también con una pequeña ilusión, una que creció durante éste año que termina… quizá no sea mucho, quizá no logre concretarse pero ha sido suficiente para motivarme a soñar, a querer una vida en pareja… gracias, gracias por ello…

Qué sucederá¿?... no lo sé, sólo sé que comenzaré mi año con energía renovada, con deseos, con fe… comenzaré mi año rodeado de la gente que me quiere, mi familia… con quienes he compartido toda mi vida y su vida, con quienes he llorado y reído… pero también, lo comenzaré pensando en ti, deseando que me acompañes a vivir el 2mil21…

Falta menos de 1hora para comenzar mi nuevo año, vamos a vivirlo, te invito a acompañarme…

 

Rodrigo

jueves, 8 de octubre de 2020

Una gran noche…

Todo comenzó con un mensaje, uno de tantos… durante toda la semana te había querido proponer comer juntos pero no había encontrado ni el momento ni el valor para hacerlo, quizá muy en el fondo tenía esa esperanza de que lo propusieras pero conforme pasaron los días me daba cuenta que ese mensaje no llegaría así que… una noche me decidí a escribir: “cocinarás mañana¿?”, confieso que no creí que respondieras pero lo hiciste, aunque desafortunadamente la conversación no tuvo el final que esperaba... con un poco de amargura me fui a dormir deseando cual quinceañero que a la mañana siguiente recibiera ese mensaje diciendo: “comemos¿?”…

Amaneció, las horas pasaron… finalmente me rendí, ese sentimiento que da cuando sabes que otra vez no será se apoderó de mí… una mezcla de mal humor  y desilusión me acompañó desde el mediodía hasta mi hora de comer, así que decidí abrir una botella de vino y brindar a tu salud, por reflejo te envié un mensaje diciendo que lo haría… me serví una copa y me perdí en los recuerdos… nuestros recuerdos…

No sé exactamente en qué pensaba cuando recibí una notificación, por un momento dudé en revisar… lo hice, eras tú… mensajes fueron, llegaron… compartir un par de botellas, charla y risas acordamos… aún con incredulidad me apresuré para estar puntual, en el camino sólo un pensamiento me acompañaba: volvería a verte…

Llegar, verte al abrir la puerta… estaba tan nervioso que no recordaba si te había saludado al llegar, por eso te pregunté, quizá el recibimiento que la pequeña “K” me regaló me hizo perderme ese momento (sonríe)… te abracé o sólo te dije: “hola”¿?, ahora que lo pienso, crees que le dediqué demasiado tiempo a “K”¿? digo, terminé lleno de pelos y baba pero creo que se divirtió mientras jugamos…

Uno de los momentos que me gusta de nuestra “relación” es cuando hay que decidir sobre lo que comeremos, me gusta tu manera de enumerar las opciones a elegir y de leerme el menú una y otra vez, es tan encantador… y sí, somos unos gordos (se carcajea)… lamento, una vez más, haber olvidado comer el pan de dulce, espero te hayas comido todos (le guiñe un ojito)… fue la primera vez que cenamos juntos, ojalá haya muchas más…

Quizá fue el cansancio, el vino o la película lo que te hizo quedarte dormido pero gracias a eso pude hacer algo que siempre había querido hacer: cuidar tu sueño, mientras dormías no pude dejar de contemplarte…  acariciar tus cejas, que tanto me gustan… tomar tus manos… me habría gustado detener el tiempo y que esa hora que dormiste no hubiera terminado, te veías tan plácidamente dormido, tan confiado… estuviste cómodo¿?

Me hubiera gustado haberme quedado y dormir a tu lado, pero… eso no fue parte del acuerdo, te respeto y te quiero demasiado como para faltar a mi forma de ser para contigo, lo sabes… esa madrugada al recibir ese abrazo inesperado mi sentir se quedó contigo… me gustas, me inspiras, me motivas… gracias por esa gran noche…

Te quiero…

 

Rodrigo