Amaneció, las horas pasaron… finalmente me rendí, ese sentimiento que da cuando sabes que otra vez no será se apoderó de mí… una mezcla de mal humor y desilusión me acompañó desde el mediodía hasta mi hora de comer, así que decidí abrir una botella de vino y brindar a tu salud, por reflejo te envié un mensaje diciendo que lo haría… me serví una copa y me perdí en los recuerdos… nuestros recuerdos…
No sé exactamente en qué pensaba cuando recibí una notificación, por un momento dudé en revisar… lo hice, eras tú… mensajes fueron, llegaron… compartir un par de botellas, charla y risas acordamos… aún con incredulidad me apresuré para estar puntual, en el camino sólo un pensamiento me acompañaba: volvería a verte…
Llegar, verte al abrir la puerta… estaba tan nervioso que no recordaba si te había saludado al llegar, por eso te pregunté, quizá el recibimiento que la pequeña “K” me regaló me hizo perderme ese momento (sonríe)… te abracé o sólo te dije: “hola”¿?, ahora que lo pienso, crees que le dediqué demasiado tiempo a “K”¿? digo, terminé lleno de pelos y baba pero creo que se divirtió mientras jugamos…
Uno de los momentos que me gusta de nuestra “relación” es cuando hay que decidir sobre lo que comeremos, me gusta tu manera de enumerar las opciones a elegir y de leerme el menú una y otra vez, es tan encantador… y sí, somos unos gordos (se carcajea)… lamento, una vez más, haber olvidado comer el pan de dulce, espero te hayas comido todos (le guiñe un ojito)… fue la primera vez que cenamos juntos, ojalá haya muchas más…
Quizá fue el cansancio, el vino o la película lo que te hizo quedarte dormido pero gracias a eso pude hacer algo que siempre había querido hacer: cuidar tu sueño, mientras dormías no pude dejar de contemplarte… acariciar tus cejas, que tanto me gustan… tomar tus manos… me habría gustado detener el tiempo y que esa hora que dormiste no hubiera terminado, te veías tan plácidamente dormido, tan confiado… estuviste cómodo¿?
Me hubiera gustado haberme quedado y dormir a tu lado, pero… eso no fue parte del acuerdo, te respeto y te quiero demasiado como para faltar a mi forma de ser para contigo, lo sabes… esa madrugada al recibir ese abrazo inesperado mi sentir se quedó contigo… me gustas, me inspiras, me motivas… gracias por esa gran noche…
Te quiero…
Rodrigo


1 comentario:
Si hubiera habido sexo ya hubiera sido la hostia.
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