así le conocí...
así llegó a mi vida...
una noche de octubre...
un abrazo...
una sonrisa...
una mirada...
esa mirada de ojos tristes...
por lo que fue y no fue...
por quién se fue y no volverá...
aun así...
esos ojos tristes me cautivaron...
tanto que me tuvieron a su lado...
más de dos meses...
hasta que esos mismos ojos tristes...
miraron para mí...
aunque no por mí...
pero lo escribí...
y lo vuelvo a escribir...
lo que yo quería muchacho de ojos tristes...
era que murieras por mí...
Nota aclaratoria: éste texto lo escribí por y para alguien hace un par de años, en ese entonces no comprendía su mirada pero ahora… al día de hoy yo soy ese de los ojos tristes…


No hay comentarios:
Publicar un comentario