Sí; eso decidí hacer… una pausa para aclarar ideas,
replantear el camino, tomar decisiones; algo muy común en mí… ya saben: “si no
estás a gusto contigo algo estás olvidando”… y yo, olvidé muchas cosas
recientemente…
Olvidé ser agradecido… no sólo con el Universo por
permitirme vivir, por permitirme ser quien soy, por permitirme respirar,
observar, reír… sino olvidé agradecer a todos esos pequeños momentos
maravillosos que he vivido; esos pequeños detalles que me han hecho vibrar de
emoción… olvidé agradecer a todas esas personas que me han regalado parte de su
tiempo… olvidé agradecer la compañía de la Luna, de las estrellas, del
silencio, de una mirada…
Olvidé perdonarme… por todos esos defectos que me
hacen ser tan yo; por caer en esas tentaciones una y otra vez… por esas
travesuras, malas palabras, enojos, reproches… por ser tan infantil, tan
valemadrista… olvidé perdonarme por cada lágrima derramada por eso que muchos
llaman “amor” pero que yo llamo “pendejez”…
Olvidé sonreír, cantar, bailar, coquetear… cosas
que son tan mías, tan fundamentales en mi vida; no me malentiendan pero los que
me conocen saben a qué me refiero; cosas que hago sin importar el qué dirán,
como muchas otras cosas en mi vida pero que había dejado de lado por asuntos
que no debieron robar parte de mi tiempo…
Olvidé olvidar… sí; olvidar los desencuentros, las
tristezas, los desaires, las mentiras… olvidé darles la misma importancia que
tienen las personas que son sus protagonistas… olvidé que por algo no se
quedaron y por lo cual les estoy muy agradecido… pero muy…
En fin olvidé parte de mí, parte de lo que soy…
pero que afortunadamente haciendo una pausa las pude recuperar, quizá no
totalmente pero sí en su mayor parte… una pausa sí, pero que valió la pena…
gracias…
Rodrigo


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